TRANSFORMACIONES

sábado, 17 de julio de 2010

LOS PORTEROS

Personajitos soñadores,

Cuya peor arma

No es el revólver que cargan,

Sino su maldita costumbre

De creerse emperadores.

MALTRATO ANIMAL

¿De donde salió la carne que estoy a punto de comerme?

Seguramente de un ser

A quien ataron y asesinaron

Combinando todas las formas de crueldad.

O tal vez de otro

Cuyo crecimiento forzaron

A punta de veneno.

O de uno al cual

Aniquilaron con dinamita.

En eso consistirá mi almuerzo.

SEGUNDO HOGAR

Un lugar

En el que corre libre la brisa

Y las canciones voladoras,

En donde es posible

Ser el monstruo de las mil cabezas,

Y hay permiso

De jugar con las sillas y los papeles,

Puede convertirse fácilmente

En un segundo hogar.

UN DEMONIO

Un demonio,

Pequeño como niño,

Transita silente entre sus calderas,

Lanzando a veces

Carcajadas sardónicas

O miradas furiosas.

Mientras ha proscrito

Toda palabra

O asomo de afecto,

Se prepara obstinadamente

Para su autodestrucción.

LOS HIJOS DERROTADOS

Salieron de casa

Vistiendo el traje artesanal de la ilusión,

Con destino a una respetable librería.

Su madre, en el hogar,

Se los imaginaba triunfantes,

Habitando ahora bibliotecas particulares,

Repartiendo en muchas voces sus palabras.

Pero al visitarlos

Se los encontró arrumados

En el estante más escondido del lugar,

Como cualquier periódico de la semana pasada.

Y los trajo de regreso, en un abrazo perpetuo.

Ahora canta sus palabras, solo para ella.

PEDRO GUERRA

Ahora solo hay oídos

Para recordar su voz delicada,

Su canción de niña

Habitada por la esperanza,

Emocionada por la vida.

Retraerla en tiempos de calma,

Y acompañarla con otras nuevas

En las que se atravesó la poesía,

Con las que se ha recuperado

La alegría de existir.

MOMENTO

A veces,

Aunque abre la puerta

Para sentarse a dormir,

Un enjambre de voces masculinas

Se le mete a la cabeza

Y le dicta pasos de baile,

Coros de fiesta,

Las palabras

La llevan de la mano,

Y atraviesan el parque

Saltando en los charcos,

Asustando las palomas.

A veces se da cuenta,

Que tiene la alegría

Pegada a la piel.

LENTITUD

Entre más veloz sea nuestra carrera,

Más perceptibles los gritos,

Más fuertes las pisadas en el pavimento,

Y abundante la vida social,

Nos damos cuenta

Que son la paciencia, la lentitud,

la soledad y la calma,

las que constituyen el camino correcto.

CONFUSIÓN

Primero se tiene la convicción

De que todos los grandes escritores

Están ya muertos.

Luego ocurre con la gente

Que ya era anciana cuando uno nació:

Sorprende mucho

Encontrárselos en la calle

Finalmente pasa con las mamás:

No se sabe quién la tiene viva.

Y se considera un atrevimiento,

Ver personas que aparte de ser madres,

Son hijas, nietas, y hasta bisnietas.

ACTITUDES

Ante la muerte,

Las personas ya no serán más

Sus nombres, profesiones, o caras.

Se convertirán

En aquello que hicieron, dijeron,

Intentaron en esos días.

Y conforme a esto,

Se les odiará,

O recordará para siempre.